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Potencia contratada: cómo calcular la que necesitas

Última revisión: 3 de noviembre de 2026 · Lectura: 8 min

La potencia contratada es la parte fija de tu factura de la luz: la pagas todos los meses, la uses o no. Si tienes más de la que necesitas, pagas de más; si tienes menos, te saltará el automático. Por eso conviene ajustarla con cabeza.

Resumen rápido: calcula qué aparatos puedes llegar a usar a la vez, súmalos, deja algo de margen y elige el tramo disponible inmediatamente superior. Bajar la potencia cuesta poco; subirla sale más caro, así que no recortes en exceso. Los importes regulados que cito proceden de las fuentes consultadas en octubre de 2026 y pueden cambiar.
Cuadro eléctrico de una vivienda en una pared de piedra, con un diferencial y varios interruptores automáticos
Cuadro eléctrico de mi casa. Cada interruptor indica su amperaje en la etiqueta, pero el que limita tu potencia contratada es el ICP.

Qué es la potencia contratada

Es la potencia máxima que puedes usar a la vez en casa, medida en kilovatios (kW). No es lo que consumes (eso son los kWh), sino el «tamaño» de tu conexión. En la mayoría de las viviendas, un interruptor, el ICP (interruptor de control de potencia), corta la luz si superas ese límite.

Los hogares con hasta 15 kW tienen la tarifa de acceso 2.0TD, que permite contratar dos potencias: una para el periodo punta (de 8 a 24 horas en días laborables) y otra para el valle (de 0 a 8 horas y fines de semana y festivos), según las fuentes consultadas.

Cuánta potencia tienes ahora

ICP monofásico de 25 A en el cuadro general de una vivienda, junto a los diferenciales y automáticos
Ilustración generada con IA de un ICP monofásico de 25 A (unos 5,75 kW a 230 V): su amperaje figura en la etiqueta.

Cómo calcular la que necesitas

  1. Haz una lista de tus aparatos de mayor potencia. La potencia en vatios (W) suele figurar en la etiqueta o placa de cada aparato.
  2. Piensa en tu peor momento: qué sueles tener funcionando a la vez (por ejemplo, horno, lavadora y cafetera).
  3. Suma sus potencias y añade un poco para la nevera, la iluminación y los aparatos pequeños.
  4. Convierte a kW dividiendo entre 1.000.
  5. Deja algo de margen y elige la potencia disponible inmediatamente superior.
  6. Contrástalo con la realidad: si ahora te salta el automático con frecuencia, no bajes; si no te ha saltado nunca, quizá te sobre.

Ejemplo con cifras orientativas: horno 2.200 W + lavadora 2.000 W + frigorífico 150 W + luces y aparatos pequeños 400 W = 4.750 W, es decir, 4,75 kW. El tramo inmediatamente superior sería 5,75 kW, y con 4,6 kW irías justo por debajo de lo que necesitas en ese momento.

Potencia aproximada de los aparatos habituales

Son rangos orientativos: usa siempre la etiqueta de tu aparato.

Cuánto cuesta cambiarla y cómo se pide

Estos importes están regulados y pueden cambiar, así que confírmalos antes de solicitar el cambio.

Errores habituales

Consulta a un profesional si te salta el automático con frecuencia aunque tu potencia parezca suficiente (puede ser un fallo de la instalación), si la instalación es antigua o trifásica, o si superas los 15 kW.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto ahorro si la bajo?
Depende del precio por kW y día de tu tarifa. Mira ese dato en tu factura, como explicamos en la guía para leer la factura de la luz.

¿Puedo bajarla y volver a subirla?
Sí, pero la subida tiene un coste por kW, así que conviene no recortar a ciegas.

¿Tengo que cambiar de compañía?
No. El cambio lo gestiona tu comercializadora con la distribuidora.

Mi experiencia: Nos dimos cuenta de que teníamos contratados 5,75 kW pero rara vez poníamos la lavadora y el horno a la vez. Decidimos bajar la potencia al tramo de 4,6 kW. Llevamos más de un año así y, aunque somos un poco más conscientes de qué aparatos encendemos simultáneamente, nos ahorramos unos 60 euros al año en la factura sin que nos haya saltado el automático nunca.